Recuperación · Comprender la VFC
¿Qué es la VFC, o HRV?
La variabilidad de la frecuencia cardíaca se ha convertido en uno de los indicadores más seguidos en el deporte y el bienestar. Esto es lo que mide, por qué importa y cómo utilizarla en el día a día.
Lo que ella mide realmente
La variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC), o HRV en inglés, mide las variaciones de tiempo entre cada latido del corazón. A diferencia de la frecuencia cardíaca, que cuenta el número de latidos por minuto, la VFC observa las diferencias entre los intervalos.
Concretamente, un corazón a 60 pulsaciones por minuto no marca un latido cada segundo como un metrónomo. Los intervalos varían sin cesar: 1 s, 0,9 s, 0,8 s, 0,7 s, y luego 0,8 s, 0,9 s, 1 s, 1,1 s, 1,2 s, y así sucesivamente. Esta flexibilidad permanente del ritmo, su capacidad para acelerar y luego frenar, es precisamente lo que mide la VFC.
Por qué es importante
Un indicador de estrés y fatiga
La VFC ayuda a evaluar los niveles de estrés y fatiga. Unas variaciones reducidas pueden indicar que el cuerpo está bajo presión, ya se trate de estrés físico, mental o emocional.
Una guía para gestionar la recuperación
Para los deportistas, la VFC es un indicador útil para ajustar los periodos de recuperación. Al hacerle un seguimiento, se puede juzgar mejor si el cuerpo está preparado para una sesión intensa o si, por el contrario, necesita descanso.
Un marcador seguido también en salud
La VFC también se utiliza en el ámbito médico para monitorizar la salud cardiovascular, y una VFC alta se asocia generalmente con una buena condición cardíaca. Este seguimiento corresponde al profesional sanitario y queda fuera del ámbito del bienestar.
Cómo medirla
Con un sensor fiable
Los cinturones de tipo Polar son la referencia. Muchos relojes inteligentes ofrecen una función de medición de la VFC, práctica para seguir las propias tendencias, aunque ninguno está reconocido como una validación científica.
En reposo, por la mañana
Para obtener datos coherentes, la medición se toma por la mañana al levantarse: unos 5 minutos acostado y luego 5 minutos de pie junto a la cama. Así se obtienen valores de referencia estables.
Regularmente
La VFC se lee en el tiempo. Al medirla cada mañana al levantarse, se siguen sus tendencias y se detectan las variaciones significativas, que son mucho más informativas que un valor aislado.
Usarlo a diario
Planificar los entrenamientos
Siguiendo su VFC, se adapta el programa a su estado de recuperación. Una VFC más bien alta sugiere un cuerpo disponible para el esfuerzo, una VFC baja invita a levantar el pie.
Escuchar las tendencias, no los sobresaltos
Una sola medición no dice mucho. Es la evolución a lo largo de varios días la que tiene sentido: una bajada constante puede invitar a desacelerar, y una subida, a retomar progresivamente.
VFC, sueño y IAKOTA
La VFC está estrechamente relacionada con la calidad del sueño, y es por eso que la medida de referencia se toma por la mañana al levantarse. Las Sobrecolchón IAKOTA están diseñados para acompañar su sueño y recuperación, asociando la reflexión de los rayos infrarrojos emitidos por el cuerpo y la reconexión con la tierra.
Lo que muestran nuestras mediciones. Durante un estudio piloto realizado en el CNEA de Font-Romeu con atletas, se observó una evolución favorable de la VFC (RMSSD) a las 48 horas. Se trata de un resultado preliminar, en una muestra pequeña, que un trabajo de investigación más amplio está en curso de confirmar.
La variabilidad de la frecuencia cardíaca es un indicador valioso para comprender el estrés, la fatiga y la recuperación. Al integrarla en su rutina, aprende sobre todo a escucharse mejor, noche tras noche y sesión tras sesión.
Para ir más lejos
Fuentes
